A veces ocurren cosas que nunca debieron pasar. Suelen ser cosas insignificantes, que parecen no tener importancia, pequeños detalles que pasan desapercibidos. Muchas veces ni nos damos cuenta. Pero en algún momento alguna de esas pequeñas cosas trasciende sin saber como, hasta tener cosecuencias nefastas.
Una vez ocurrido las cosas cambian... ¡y de que manera! quizás sea imposible evitarlo, porque son tan pequeñas esas cosas de las que hablo, pero luego ya nada es como antes, sólo nos queda acostumbrarnos.