Es lo malo de las vacaciones, la vuelta al trabajo. Las horas previas son como una especie de cuenta atrás irreversible. La sensación de que algo malo va a pasar y las pocas horas de sueño hacen del primer día de trabajo, un dia raro, lleno de sensaciones extrañas, pequeños flashes entrecortados y la repetida sensación de que 'yo debería estar haciendo otra cosa'.
