Las manos blancas las Listas negras...
Hacía ya algún tiempo que no me pasaba, al menos con tanta urgencia. Ver mi nombre en una lista. En principio no tiene nada de particular: una lista de correo, el listín telefónico, la lista de notas de algún examen de la facultad... Pero ocurre alguna vez que el estar o no en una lista, es cuestión casi de vida o muerte.

La agonía de la lenta y indeterminada fecha de aparición se culmina con unas decimas de segundos, donde unos ojos casi deslocalizados miran de centrarse en obtener una información de la cual dependen demasiadas cosas. Es una triste conclusión, un momento crítico, porque poco o casi nada nos separa de una gran alegría o una terrible decepción. Yo a veces creo que tengo una ángel de la guarda o algo así. Esta vez volvió a salir bien.
Posted by Yo at Julio 29, 2004 04:21 PM