Hoy he estado con Luar de compras. Como un día en el parque de atracciones.
Es harto curioso ir de compras con ella porque entra en tiendas extrañas y extravagante de esas donde yo nunca entraría y enseguida se coniverte en el centro de todo, pregunta, toca, se prueba, y ... compra.
Como dice ella es la bomba. Es ingenua pero inteligente, es realista pero soñadora, es frívola pero sensible, exclusiva pero mundana, loca pero cerebral... podría decir incluso que pija y punki a la vez, aunque esto no sé si le haría mucha gracia... en fin, una de aquellas muestras que te hacen pensar que un mundo diferente es posible, y casi siempre lleva una bonita chaqueta de bondad que solo se quita cuando se siente muy agobiada. Se le atribuyen algunos eventos de vital importancia en la vida actual. Por ejemplo asegura que fue de las primeras en comprar y llevar bolsos de la Puka (gran evento social), cuando en uno de sus viajes por el estranjero se trajo uno de Londres, cuando aquí todavía no había.
Durante el tragín las conversaciones puede que sean triviales y superficiales,
realmente hablar con ella muchas veces tiene pequeños lapsus de vacios intermitentes, pero no se sabe muy bien como, las cosas son después diferentes, algunas frases sencillas retumban (más bien campanillean) con nuevos significados, y el mundo así de repente cambia de color,
quizás más rosa fosforito, como su monedero de topos blancos.
Yo a veces creo que hace magia.