Julio 15, 2004

Tengo una herida ¿que hago?

Yo de pequeño tení­a cierta habilidad para caerme, o cierta torpeza para mantenerme derecho, el fútbol, las bicicletas, correr por la vera de la piscina... en fin que no era un niño con un estilo de caida fijo. Después de las caidas, el inevitable susto, algunas risas algunas veces, y la tradicional riña. Pero lo peor de una caida, no es cuando se produce, ni cuando al levantarte debes justificar lo ocurrido con una mirada, lo peor es cuando hay que curar las heridas. Y ahí­ siempre aparecí­a el odioso alcohol. En mi casa por lo menos el alcohol tení­a el monopolio de las curas, mucho mejor considerado que el agua oxigenada, que quedaba para percances de segunda. 'Ahora te va a doler... pero tu sopla y ya verás...' ya verás ¿que? que a parte de dolerme, casi me asfixio... pero siempre quedaba el consuelo, 'si te curas ahora, te duele sólo un ratito, pero la herida cicatrizará sin más problemas y en menos tiempo'. Luego una mancha de mercromina, con la todos hemos jugado a hacernos heridas inexistentes, y una tirita, si la gravedad la hací­a necesaria.
Pero ahora las cosas son diferentes... de más mayor las caidas pasan a batacazos, de heridas invisibles pero mucho más dolorosas, y ahora el alcohol sólo sirve para calmar el dolor inicial, y para, a diferencia de antes, alargar aún más su cicatrización.

Posted by Yo at Julio 15, 2004 03:46 PM