Julio 13, 2004

A veces llego tarde.

Empecé llegando tarde a los sitios. Primero eran unos minutos, luego ya más. En los retrasos perdí­ autobuses y trenes y gentes, y pasé largas esperas en la calle viendo pasar coches, perros que pasean a personas, viejos desarropados , niños sin ilusión y mendigos. Eso no me desagrada. Pero luego llegaba tarde a algunos sitios importantes: el trabajo, la visita del médico... en fin. Pero después vino lo peor, llegaba tarde a la comprensión, a las despedidas y a los reencuentros, tardaba demasiado en irme de algunos sitios y de llegar a otros. Llegué tarde al perdón, a los te quiero por primavera, a los abrazos sentidos, a los bautizos y a casa a la hora de dormir. He perdido tantas cosas por llegar tarde que creo que un dí­a de estos acabaré por comprarme un horrible reloj de tiempo.

Posted by Yo at Julio 13, 2004 03:07 AM